Viernes 03 de Febrero de 2023 | Matutina para Adultos | “Todas estas cosas les serán añadidas”

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“Todas estas cosas les serán añadidas”

“Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mateo 6:33, NVI).

En su comentario al Sermón del Monte, Lutero escribió: “Va a resultar que las aves son nuestros maestros. En verdad, es una desgracia grande e insoportable que, en el evangelio, un sencillo gorrión se convierta en teólogo y predicador de los hombres más sabios”.²⁴ El insigne reformador se estaba refiriendo a lo que el Maestro de Galilea dijo en Mateo 6:25 y 26: “No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer” (DHH).

¿Por qué cosas dice Jesús que no debemos preocuparnos? Por lo que hemos de comer, por lo que hemos de beber, ni por la ropa que necesitamos. ¿Acaso no son estas tres cosas las que ocupan nuestra mayor atención día tras día? Jesús no hace referencia a situaciones extraordinarias como un cáncer terminal, una deuda millonaria o la muerte de un ser querido, sino a los aspectos más básicos de nuestro diario vivir. Todo lo que hacemos la gran mayoría de los seres humanos en la vida se limita a intentar conseguir comida, bebida y ropa. Así evidenciamos que nuestra mentalidad es completamente pagana, pues son los paganos los que afanosamente “andan tras todas esas cosas” (Mat. 6:32). La gente vive rastreando el paganismo en símbolos, en prácticas, en la música… sin darse cuenta de que el paganismo radica en ese afán desmedido por lo material.

¿Cuál es la propuesta de Jesús para nosotros? Primero, que no nos preocupemos, que no dejemos que los afanes de la vida monopolicen nuestro corazón; segundo, que nos fijemos en las aves, pues ellas no se preocupan y, sin embargo, tienen todo lo que nos quita el sueño a nosotros, porque el Padre celestial suple sus necesidades; tercero, nos hace esta promesa: “Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mat. 6:33, NVI).

Observemos hoy un “ave que vuela por el aire” y tendremos una evidencia fiable de que Dios suplirá todas nuestras necesidades, pues él siempre cumple sus promesas.

24 Martín Lutero, Mateo: Sermón del Monte y el Magníficat (Barcelona: Editorial CLIE, 2001), p. 223.

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