Trigo o Paja

Meditaciones - Videos mayo 22, 2021
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¿Trigo o Paja?

El científico social Michael Barkun hizo un amplio estudio del efecto de los desastres en la forma de pensar de las personas. Encontró que:
“los desastres generan preguntas, ansiedad y la vulnerabilidad a la sugestión requeridas para lograr un cambio; solo en su estela es que las personas son movidas a abandonar los valores añejos del pasado”.
Y añadió: “Los desastres ofrecen circunstancias naturales poco usuales para la adopción instantánea de nuevas creencias”.

¿La situación actual sobre el Covid 19, te ha hecho vulnerable, provocando un cambio en tu vida? ¿De qué manera han afectado tus creencias?
Cada cristiano también ha sido afectado por esta crisis, la cual ha golpeado de diversas maneras a nuestras familias: en algunos casos se ha sido víctima del virus SARS-COv-2, desempleo, disminución de la jornada laboral, muerte de un pariente cercano, ansiedad y temor por las proyecciones económicas y sociales.

Les pregunto: ¿Quién nos separará del amor a Cristo? ¿El desempleo, el temor, la ansiedad o el temor, o el virus SARS-Cov-2?
¿Los cambios que realizaste en este tiempo de pandemia te han acercado más a Cristo Jesús? ¿La pandemia ha sido un espacio de reflexión, y te ha permitido afirmar tu fe en Jesús y depender plenamente de él?

La seguridad y la firmeza de tu decisión por Cristo, se fundamenta en el tiempo y la calidad de tu relación personal con Jesús. La practica diaria de los principios ejemplificados por Jesús y proclamar la verdad de salvación, afianzarán tu decisión por tu Redentor.

Por otro lado, deseo invitarlos a que puedan enfocar tu mirada en los acontecimientos revelados en la profecía bíblica. La verdad de la profecía bíblica es la única que puede darnos seguridad y paz en medio de un mundo que perece.
Josafat afirmó: “Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados”. 2 Crónicas 20:20

El apóstol Pedro nos aconseja: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;” 2 Pedro 1:19
Nuestra fe debe ser enfocada en “la certeza de lo que se espera, en la convicción de lo que no se ve”. Hebreos 11:1

Cada día debo vivirlo “con la mirada puesta en el día en que se cumpla la bendita promesa de su venida y se manifieste la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”. Tito 2:13
El profeta Daniel nos instruye: “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.” 12:1

El doctor Lucas describe los sucesos previos a la segunda venida de Cristo: “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas”. (21:25, 26)

Elena G. de White nos advierte: “¿Cree usted que el Señor viene, y que la gran crisis final está a punto de estallar sobre el mundo? Pronto habrá un cambio en el trato de Dios. El mundo en su perversidad está siendo diezmado por inundaciones, tormentas, incendios, terremotos, hambrunas, guerras y derramamiento de sangre. El Señor es lento para la ira, y grande en poder…pero su longanimidad no continuará para siempre. ¿Quién está preparado para el cambio súbito que ocurrirá en la manera en que Dios trata con los hombres pecadores? (Fe, pp. 356, 357)”.

Al lado de este escenario de destrucción de la tierra, el apóstol Juan nos presenta la otra realidad en la lucha entre el bien y el mal: “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.” Apocalipsis 12:17

Satanás se asegura de ganar a la mayor cantidad de adeptos para su reino y lo hace “sabiendo que le queda poco tiempo” Apocalipsis 12:12. Jesús lo predijo “Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:6) “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.” Mateo 24:24. El apóstol Pablo describe este engaño: “ inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”. 2 Tesalonicenses 2:9-10

En el libro El conflicto de los Siglos p. 681-682 nos dice: “Pronto aparecerán en el cielo signos pavorosos de carácter sobrenatural, en prueba del poder milagroso de los demonios. Los espíritus de los demonios irán en busca de los reyes de la tierra y por todo el mundo para aprisionar a los hombres con engaños e inducirlos a que se unan a Satanás en su última lucha contra el gobierno de Dios”.
Juan el profeta afirma lo descrito por Elena G de White: “También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió”. Apocalipsis 13:13-14 y en el 16:14 agrega: “pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios”.

El mundo quedará dividido en dos grandes grupos, la adoración será el punto central

  • Los engañados serán aquellos que: “adoraron al dragón (es decir a Satanás) que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Apocalipsis 13:4 “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”. (Apocalipsis 13:8)
  • El remanente descrito en Apocalipsis 12:17: “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”

El Apocalipsis en 18:1, Juan ve “a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria”. En medio de un mundo caracterizado por la confusión y la destrucción , Dios tiene a un remanente, es decir un grupo pequeño, que proclamarán la verdad de los diez mandamientos, principalmente, la observancia del día sábado. El Espíritu Santo está actuando poderosamente por medio del remanente para ganar tantas mentes y corazones como le sea posible.

La fe del remanente será probada, Satanás usará a los poderes de la tierra a los gobiernos y a la religión falsa para mandar a “matar a todo el que no la adorase”, “Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre”. Apocalipsis 13:16-17

Esta marca no será visible, sino que identifica a aquellos que han decidido adorar a Satanás por medio de los poderes políticos y religiosos que se han revelado contra Dios.

Por otro lado, Dios distinguirá a sus seguidores descritos como “los ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él, y el de su Padre escrito en la frente”. Apocalipsis 14:1 “Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios”. Apocalipsis 14:4, 5.
Al llegar el cierre de la gracia los caracteres de los hombres serán definidos por la eternidad, “el que ha sido injusto, seguirá siendo injusto; y el que es inmundo, seguirá siendo inmundo todavía; y el que es justo, seguirá practicando a justicia, y el que es santo, se santificará todavía” Apocalipsis 22:11.

Hemos llegado al gran acontecimiento, a la esperanza bienaventurada, el regreso de nuestro Señor Jesucristo, “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.” Apocalipsis 1:7

“Es a medianoche cuando Dios manifiesta su poder para librar a su pueblo. Sale el sol en todo su esplendor. Sucédense señales y prodigios con rapidez. Los malos miran la escena con terror y asombro, mientras los justos contemplan con gozo las señales de su liberación. La naturaleza entera parece trastornada. Los ríos dejan de correr. Nubes negras y pesadas se levantan y chocan unas contra otras. En medio de los cielos conmovidos hay un claro de gloria indescriptible, de donde baja la voz de Dios semejante al ruido de muchas aguas, diciendo: “Hecho es” Apocalipsis 16:17

Esa misma voz sacude los cielos y la tierra. Síguese un gran terremoto “cual no fue jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra” (16:18). El firmamento parece abrirse y cerrarse. La gloria del trono de Dios parece cruzar la atmósfera. Los montes son movidos como una caña al soplo del viento, y las rocas quebrantadas se esparcen por todos lados. Se oye un estruendo como de cercana tempestad. El mar es azotado con furor. Se oye el silbido del huracán, como voz de demonios en misión de destrucción. Toda la tierra se alborota e hincha como las olas del mar. Su superficie se raja. Sus mismos fundamentos parecen ceder. Se hunden cordilleras. Desaparecen islas habitadas. Los puertos marítimos que se volvieron como Sodoma por su corrupción, son tragados por las enfurecidas olas. La grande Babilonia vino en memoria de Dios”. Conflicto de los Siglos p. 694, 695.

En este momento “ El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” 1 Tesalonicenses 4:16, 17.
“Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” 1 Corintios 15:53-55

La victoria de Cristo sobre Satanás traerá “un cielo nuevo y una tierra nueva” “y el morará con ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios”. Apocalipsis 21:1, 3

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Apocalipsis 21:4

“El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús”. Apocalipsis 22:20

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