¿Tatuajes?

Tiempo de lectura: 13 minutos

Los tatuajes ponen en riesgo nuestra salud física, mental y espiritual. Vamos a analizar, juntos, el tema de los tatuajes a través de la historia y a la luz de la Biblia.

Tatoo – tatuajes

En 1769, el capitán James Cook de la Armada Real Británica documentó la práctica del tatau entre las tribus de Tahití, durante un viaje al Pacífico Sur. Transliteró entonces la palabra tatau al inglés tattoo (tatuaje). Según Elisha Belden, en ese entonces no existían los tatuajes en el mundo occidental. La práctica había sido prohibida por el Papa Adriano I desde mediados del siglo VIII [1] porque era «considerado sacrílego desfigurar o alterar la semejanza de Dios (el cuerpo humano) al colocar marcas permanentes sobre el cuerpo».[2] Las personas de culturas cristianas asimilaron esta idea y evitaron tatuarse. En ciertas partes de Asia, la práctica fue evitada debido a que se asociaba con la criminalidad.

Hoy, los tatuajes ya no son vistos como algo exótico de la Polinesia o la marca de criminales y marineros. Se han puesto de moda tanto para los hombres como para las mujeres, desde animadores, atletas hasta en las personas comunes. En 2021, había 31.196 tiendas para tatuarse en los Estados Unidos.[3] Una encuesta de 2021 realizada en ese país, halló que el 41% de la Generación Y (nacidos entre 1981-1996) tenía uno o más tatuajes.[4] En Italia, el 48% de las personas reportó haberse tatuado en 2018, seguido por el 47% en Suecia y el 46% en los Estados Unidos. En el Reino Unido, el 65% de los empleadores dijo que en realidad preferían empleados tatuados en las carreras de la industria de la belleza.[5]

La práctica de marcarse el cuerpo con tinta se remonta en el tiempo hasta diversas culturas. Se han hallado momias egipcias del período prefaraónico de hace más de cinco mil años que tenían tatuajes.[6] Se encontró que momias femeninas del período tardío del Nuevo Reino (c. 1570-1069 a. C.) tenían tatuajes, como por ejemplo el Ojo de Horus, que simbolizaba protección.[7] Además de servir como amuleto protector, los tatuajes parecen haber tenido también un propósito decorativo para las mujeres egipcias de todas las clases sociales.[8]

Tatuajes por el mundo

En la cultura bereber amazig, un tatuaje es llamado jedwel, que significa `talismán´. Se cree que los tatuajes de las mujeres amaziges invocan la protección mágica de los «malos espíritus» y el «mal de ojo», anuncian fertilidad, adornan a la mujer e indican pertenencia a un grupo.[9] Los tatuajes, sin embargo, están en disminución entre los bereberes dado que la práctica es considerada haram o está prohibida en el islamismo, no solo porque altera permanentemente al cuerpo sino también por las imágenes de cualquier cosa animada que puedan reproducir.

En otros lugares del mundo, la palabra japonesa irezumi significa `insertar tinta´, y horimono es un tatuaje de todo el cuerpo con un diseño tradicional japonés particular y unificado que comienza en la espalda y puede extenderse al pecho, los hombros y las piernas.[10] Los tatuajes aun son valorados a la hora de transmitir una identidad sociorreligiosa en la cultura maorí en Nueva Zelanda y entre los samoanos. Asimismo, en India, millones se tatúan para expresar afiliación a un clan, simbolismo religioso y valores hindúes. Esta importante religión no prohíbe la práctica del tatuaje. En efecto, dado que los hindúes tienen a su disposición miles de imágenes de dioses, la expresión religiosa por medio de los tatuajes es para ellos ilimitada.

En la África subsahariana, la escarificación es similar a los tatuajes. Garve y otros hallaron que la escarificación se llevó a cabo para implicar una «membresía visible permanente e irrevocable» a una comunidad.[11] Puede indicar los méritos o el estatus de una persona, conmemorar experiencias significativas de vida, ser resultados de tratamientos médicos, o creer que pone de relieve la robustez o lo atractivo de una persona.

Símbolo de expresión de la individualidad

En los Estados Unidos y otros países individualistas, el desarrollo y la expresión de la individualidad es una motivación poderosa para tatuarse. Reef Karim, profesor asistente de Psiquiatría Clínica en la Universidad de California en Los Ángeles, se refirió a las razones psicológicas por las que las personas pueden tatuarse actualmente en los Estados Unidos. Las razones incluyen “atención, autoexpresión, libertad artística, rebelión, una demostración virtual de una narrativa personal, recordatorios de tradiciones espirituales y culturales, motivación sexual, adicción, identificación con un grupo, o incluso impulsividad por ebriedad”.[12]

El doctor Karim asimismo observó: “Nuestra sociedad actual anhela la individualidad y la autoexpresión […]. No tenemos que hablar sino tan solo mirar. Nuestros cuerpos han llegado a ser imanes de heladera con citas, dichos y recordatorios”. Para unos pocos, los tatuajes llegan a ser una adicción. Alguien escribió que puede ser “un clamor pidiendo permanencia en un mundo temporal, o la búsqueda de una identidad externa cuando el sentido interno es inestable”.[13]

Durante la Segunda Guerra Mundial, se impuso los tatuajes obligatorios en los reclusos de los campos de concentración de Auschwitz, Birkenau y Monowitz. Los detenidos fueron despojados de sus nombres a cambio de un número tatuado en el brazo, tratándolos como si fueran animales marcados.[14] Debido a la falta de volición y riesgos para la salud, no se debería practicar la escarificación o tatuaje de bebés o niños.[15]

La postura bíblica

¿Es la orden bíblica “No se hagan heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la piel. Yo soy el Señor” (Levítico 19:28, NVI)[16] aún relevante en el presente? En un artículo titulado “¿Por qué la Biblia prohíbe los tatuajes?”[17] Livia Gershon señala que la prohibición se oponía a la práctica egipcia de marcar a los cautivos y esclavos con el nombre de un dios, “marcándolos como pertenencias de los sacerdotes y del faraón”. Los devotos de un dios podían también escoger voluntariamente ser marcados con el nombre del dios que adoraban como señal de sumisión.

La misma autora señala a Isaías 44:5 para describir que los hijos de Jacob se comprometieron con Dios, donde “Uno dirá: ‘Pertenezco al Señor’; otro llevará el nombre de Jacob, y otro escribirá en su mano: ‘Yo soy del Señor’, y tomará para sí el nombre de Israel”. Uno puede preguntarse si esta marca significa un tatuaje. Pero, si lo fuera, ¿sería aceptable tener un tatuaje que diga “El Señor”, o incluya un símbolo cristiano?[18] ¿Deriva el problema de lo que transmite el símbolo, o de su proceso y resultado?

Moisés ha sido reconocido como el primer funcionario de salud pública, con un código de salud dado por Dios para promover la salud y el bienestar del pueblo que había sacado de Egipto mediante condiciones insalubres durante cuarenta años. ¿Se aplica aún esa prohibición cuando se pueden usar instrumentos higiénicos en condiciones estériles? ¿Qué decir si la persona que quiere el tatuaje es mayor de edad para decidir y no está ebrio o drogado? ¿Qué decir si el tatuaje se lleva a cabo por una buena razón, como por ejemplo la recreación de las cejas en un paciente que sufre de cáncer?[19]

La escarificación y las infecciones

En el caso de la escarificación, la zona afectada puede ser frotada con tierra, arcilla, plantas o estiércol para causar deliberadamente una infección que forme cicatrices queloides. Pero aún en las tiendas de tatuajes de Occidente y usando instrumentos modernos, los tatuajes pueden producir afecciones no transmisibles tales como la escarificación, las cicatrices queloides y los granulomas, distorsión de imágenes de resonancia magnética y, en raras ocasiones, malestar en la piel y complicaciones por el fuerte campo magnético de la resonancia magnética,[20] además de alergia a las tinturas del tatuaje incluso años después.

Los riesgos agudos incluyen enfermedades infecciosas de bacterias y virus, lo que incluye el SARM;[21] el Clostridium tetani, que es el agente que causa el tétanos; la hepatitis; y aun el VIH.[22] Las infecciones locales de la piel incluyen los abscesos, la difteria cutánea, el eritema, la fascitis necrosante o necrosis de tejidos, las pústulas y la celulitis, entre otras infecciones. La infección sistémica puede causar la endocarditis y el choque séptico.[23] La hepatitis viral es un factor de riesgo para el desarrollo posterior del carcinoma hepatocelular.[24]

Hay riesgos aun en el mejor de los ambientes porque acaso las tintas mismas están contaminadas, son tóxicas, o posiblemente carcinógenas.[25] Los tatuajes se disipan debido a que los pigmentos son excretados o migran a otras partes del cuerpo, como por ejemplo a los nódulos linfáticos. Los riesgos a largo plazo incluyen la fototoxicidad, la posible migración de sustancias y la conversión metabólica de los ingredientes de la tinta del tatuaje en sustancias tóxicas, y la escisión de los pigmentos a componentes peligrosos debido a la remoción de los tatuajes con láser.[26]

Relacionados con la esclavidud y la muerte

¿Qué decir de la preocupación de que la práctica está asociada con los rituales ahora olvidados de la muerte en el Antiguo Cercano Oriente? Los estudiosos John Huehnergard y el experto en el antiguo Israel, Harold Liebowitz ven en cambio la prohibición bíblica como una reacción a que los tatuajes son “símbolo de la esclavitud” de Egipto y, más tarde, durante el período rabínico, estaba asociados con el paganismo.[27] A pesar de ello, en muchas culturas y religiones, aun hoy los tatuajes están conectados con la creencia en una vida después de la muerte.[28] ¿Y qué de malo tiene hacerse un tatuaje que proclame nuestras creencias religiosas?

La Biblia y nuestro cuerpo

Quizá la cuestión real no es si es totalmente dañino tener un tatuaje. Consideremos más bien qué dicen las Escrituras sobre nuestro cuerpo, y sobre el espacio de salud psicológica y espiritual que ocupan los tatuajes.

En primer lugar, las leyes mosaicas de salud fueron instituidas para promover el bienestar integral. Asimismo, la clara instrucción de 1a Corintios 6:19 y 20 es que nuestro cuerpo es “templo del Espíritu Santo”. No nos pertenecemos. Deberíamos cuidar nuestra salud y honrar a Dios con nuestro cuerpo.

Para los que pueden lamentarse de haberse tatuado, remover los tatuajes conlleva riesgos para la salud.[29] El consejo práctico de Pablo sobre la circuncisión es digno de reflexión: “¿Fue llamado alguno estando ya circuncidado? Que no disimule su condición. ¿Fue llamado alguno sin estar circuncidado? Que no se circuncide. Para nada cuenta estar o no estar circuncidado; lo que importa es cumplir los mandatos de Dios. Que cada uno permanezca en la condición en que estaba cuando Dios lo llamó” (1a Corintios 7:18-20).

En segundo lugar, de una u otra manera, los humanos muestran afiliación al grupo mediante señales visibles, por las ropas que visten e incontables otras señales. Dios ha diseñado una señal visible inserta en el tiempo que indica si lo amamos y le somos leales cuando nos acordamos del sábado y lo santificamos (Éxodo 20:8). Esa “señal” brinda al no conformista una causa verdaderamente noble que defender (Éxodo 31:17; Ezequiel 20:20). Guardar el sábado significa creer en Dios como Creador. Afirma que Dios es el que libró a los hebreos de la esclavitud en Egipto y el que aún nos libra de la esclavitud del pecado y del castigo de la muerte. La observancia del sábado reconoce que es el Señor y no otro el que santifica y redime.

Marcas divinas

En Apocalipsis 13:16, el poder de la bestia en el tiempo del fin también imprimirá una señal o marca en los que la adoran. Esa señal no es un tatuaje o una tarjeta de vacunación. Muestra más bien sumisión a la bestia, así como guardar el sábado como día de reposo muestra lealtad y sumisión al Creador.

Más que un tatuaje en la piel, Dios promete escribir su ley, la ley del amor, en los corazones y mentes humanas.[30] Esa es la motivación para guardar el sábado como día de reposo: es una respuesta de amor y un acto inteligente de adoración. Durante la pandemia, la Escuela Sabática siguió adelante por Zoom y por Internet. Cuando se reanudaron los cultos, los himnos y los coros se vieron amortiguados por las mascarillas o, en algunos lugares, han sido totalmente silenciados. Con un corazón y mente inscritos por el amor y la ley de Dios, renovemos nuestra testificación y mostremos lealtad a Dios, en compañía de otros que también le son fieles. Ese es el mensaje que los adventistas tienen que proclamar de palabra y de hecho mediante sus diversos ministerios, tanto en línea como en persona.

No necesitamos talismanes. Dios nos cuida

En tercer lugar, no necesitamos un talismán, amuleto o símbolo en tinta que nos proteja del mal de ojo, del maligno o de la misma muerte. De día y de noche, en todas las etapas de la vida, Dios es suficiente para suplir todas nuestras necesidades de protección y para brindarnos también todo lo que necesitamos. La seguridad de la compasión de Dios y de su atención se repiten en todas las Escrituras. Dio sus promesas de estar presente, de proteger y de ayudar a Noé, Abraham, al pueblo hebreo, a Josué, David, Salomón, Isaías, Jeremías, a Miqueas, y a sus discípulos, y esas mismas promesas se extienden a ti y a mí.[31] Cuando anhelamos tener un recordatorio visible de la profundidad de su amor, podemos mirar a Cristo en la cruz, considerar las cicatrices en sus manos, y escuchar las palabras de Isaías 49:16: “Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes”.

El Salmo 120

Empezando por el Salmo 120, los “cánticos de los peregrinos”, se cree, que eran cantados por los peregrinos cuando ascendían la colina y los escalones del templo de Jerusalén para los festivales anuales. Jerusalén está rodeada por siete picos montañosos[32] y más allá del Jordán, cubierto en la bruma, por el Monte Nebo, donde Moisés murió mientras podía contemplar la Tierra Prometida.

Cuando mi madre aún vivía, sufriendo y muriendo lentamente por la enfermedad de Parkinson, yo le leía uno de esos salmos, el Salmo 121, pero remplazaba el nombre “Israel” con su nombre. No importan los peligros, y aun si la muerte nos alcanza en el camino, Dios es un refugio seguro:

«Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero,
He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.
Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha;
El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
Jehová te guardará de todo mal;
Él guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre».

Autora: Lisa M. Beardsley-Hardy (PhD, Universidad de Hawái, Hawái, Estados Unidos; MPH, Universidad de Loma Linda, California, Estados Unidos) es directora de Educación de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día en Silver Spring, Maryland, Estados Unidos, y editora de Diálogo Universitario. 

Publicación original: «Tatuajes del corazón,» Diálogo 34:2 (2022): 5-8

NOTAS Y REFERENCIAS

Armando R. Favazza, Bodies Under Siege: Self-mutilation and Body Modification in Culture and Psychiatry (Baltimore, Md.: The Johns Hopkins University Press, 1996), 151. Constantino prohibió ciertos tipos de tatuajes en el año 315, mientras que el Papa Adrián promulgó un decreto contra él en el año 787. Véase Lauren M. Hobbs, “The Religion of Constantine I: An Analysis of the Modern Scholarly Hypotheses and Interpretations of the Contemporary Evidence”, tesis de maestría, Universidad de Ottawa, 2014, página 59, en referencia a Codex Theodosianus 9.40.2, en el que Constantino “declaró en 315 que cualquier tatuaje usado en criminales condenados a las escuelas de gladiadores o a las minas debía restringirse a las manos o los gemelos para no mutilar el rostro humano […], de manera de preservar la semejanza de belleza celestial que existe en el rostro del ser humano”. Se cree que esto hacía referencia a Génesis 1:26 y 27, donde se afirma que los seres humanos fueron creados a imagen y semejanza de Dios. Véase https://ruor.uottawa.ca/bitstream/10393/31413/3/Hobbs_Lauren_2014_thesis.pdf.
Elisha Belden, “Captain James Cook and His Contribution to Tattooing” (n.d.), tattoo.com: https://www.tattoo.com/blog/captain-james-cook-and-his-contribution-tattooing/.
“Tattoo artists in the U.S – Number of businesses 2002 – 2027” (30 de julio de 2021): https://www.ibisworld.com/industry-statistics/number-of-businesses/tattoo-artists-united-states/.
“Share of Americans with one or more tattoos as of 2021, by generation and number of tattoos”, Statista, 2022: https://www.statista.com/statistics/1261721/americans-with-at-least-one-tattoo-by-number-and-generation/.
Ljubica Cvetkovska, “Tattoo Statistics to Intrigue, Impress & Even Encourage”, Modern Gentlemen (blog del 11 de abril de 2021): https://moderngentlemen.net/tattoo-statistics/.
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Joshua J. Mark, “Tattoos in Ancient Egypt”, World History Encyclopedia (9 de enero de 2017): http://worldhistory.org/article/1000/tattooes-in-ancient-egypt/.
Sarah Corbett, “Facial Tattooing of Berber Women”, Ethnic Jewels Magazine (n.d.): http://ethnicjewelsmagazine.com/facial-tattooing-of-berber-women-by-sarah-corbett/; Hannah Mesouani, “Inked Bodies, Blank Pages: A Study of Amazing Tattooing”, tesis de maestría. Universidad del Estado de Illinois, 4 de abril de 2019: https://ir.library. illinoisstate.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=2096&context=etd.
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Garve et al., “Scarification in sub-Saharan Africa: Social Skin, Remedy and Medical Import”
A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido extraídas de la Nueva Versión Internacional.
Livia Gershon, “Why Does the Bible Forbid Tattoos? And Have We Been Misinterpreting Leviticus?” JSTOR Daily (2 de enero de 2021): https://daily.jstor.org/why-does-the-bible-forbid-tattoos/.
David Briggs, “Christians Show Faith Through Tattoos”, Tampa Bay Times (14 de septiembre de 2005): https://www.tampabay.com/archive/1998/12/12/christians-show-faith-through-tattoos/.
Microblading (el tatuado cosmético) crea cejas que duran de 12 a 24 meses, pero no es recomendado durante la quimioterapia o los que tienen un sistema inmunológico debilitado. Aun si existe una razón deseable para el procedimiento, no carece de riesgos. Véase WebMD, “Microblading Health Risks” (Consultado el 18 de diciembre de 2018): https://www.webmd.com/beauty/microblading-health-risks#1.
Ibíd.; Kasper Køhler Alsing et al., “Tattoo Complications and Magnetic Resonance Imaging: A Comprehensive Review of the Literature”, Acta Radiologica 61:12 (1 de diciembre de 2020): 1,695-1,700: https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0284185120910427.
El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o SARM es una cepa de la bacteria que se ha vuelto una superbacteria mediante la mutación y se ha tornado resistente a los antibióticos que suelen usarse para tratar las infecciones comunes de estafilococos. La SARM está asociada con una morbilidad, mortalidad, duración de estadía en el hospital, y costos significativos. Véase Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA)” (Actualizado el 5 de febrero de 2019): https://www.cdc.gov/mrsa/index.html; “Methicillin-Resistant Staphylococcus Aureus Skin Infections Among Tattoo Recipients—Ohio, Kentucky, and Vermont, 2004-2005”, CDC MMWR Weekly 55:24 (23 de junio de 2006): 677–679: https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm5524a3.htm.
Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, “Tattoos & Permanent Makeup: Fact Sheet”: (24 de agosto, 2020): https://www.fda. gov/cosmetics/cosmetic-products/tattoos-permanent-makeup-fact-sheet; Ahmed Messahel and Brian Musgrove, “Infective Complications of Tattooing and Skin Piercing,” Journal of Infection and Public Health 2:1 (2009): 7–13: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1876034109000070.
Ralf Dieckmann, et al., “The Risk of Bacterial Infection After Tattooing: A Systematic Review of the Literature”, Deutshes Ärzteblatt International 113:40 (octubre 2016): 665–671: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5290255/.
Saleh A. Alqahtani y Massimo Colombo, “Viral Hepatitis as a Risk Factor for the Development of Hepatocellular Carcinoma”, Hepatoma Research 6:58 (2020): https://hrjournal.net/article/view/3628.
Wolfgang Bäumler, “Tattoos and Their Potential Health Consequences”, Deutsches Ärzteblatt International 113:40 (octubre 2016): 663, 664: https:// www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5400116/; Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, “FDA Advises Consumers, Tattoo Artists, and Retailers to Avoid Using or Selling Certain Tattoo Inks Contaminated With Microorganisms” (updated 24 de agosto, 2020): https:// www.fda.gov/cosmetics/cosmetics-recalls-alerts/fda-advises-consumers-tattoo-artists-and-retailers-avoid-using-or-selling-certain-tattoo-inks.
Peter Laux et al., “A Medical-toxicological View of Tattooing”, The Lancet 387:10016 (23 de enero de 2016): 395-402: https://www.thelancet.com/ journals/lancet/article/PIIS0140-6736(15)60215-X/references.
John Huehnergard y Harold Liebowitz, “The Biblical Prohibition Against Tattooing”, Vetus Testamentum 63:1 (1 de enero de 2013): 59-77: https://brill.com/view/journals/vt/63/1/article-p59_5.xml.
Margo DeMello, Inked: Tattoos and Body Art Around the World (Santa Barbara, Calif.: 2014), 1:9, 10: https://books.google.com/books?id=VmRyBAAAQBAJ&pg=PA211&lpg=PA211&dq=Emperor+Constantine+b anned+facial+tattoos&source=bl&ots=dkU-FKEfy5&sig=ACfU3U2BAk XpMDStul9MqoM5qZhPvjdrzw&hl=en&sa=X&ved=2ahUKEwiijpyDzN TzAhWvmuAKHTBEAbEQ6AF6BAgrEAM#v=onepage&q=Emperor%20 Constantine%20banned%20facial%20tattoos&f=false.
Niti Khunger, Anupama Molpariya y Arjun Khunger, “Complications of Tattoos and Tattoo Removal: Stop and Think Before You Ink”, Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery 8:1 (enero-marzo 2015): 30-36: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4411590/.
Véase Jeremías 31:33; Hebreos 10:16.
Véase Génesis 9:12-17; Génesis 12:1-3; Deuteronomio 31:6, 8; Josué 1:5, 9; 1 Crónicas 28:20; Salmos 55:22; 91; Isaías 41:10; Jeremías 31:1; Miqueas 7:7, 8; Mateo 28:20; Lucas 21:28; Romanos 8:28; Filipenses 4:6, 7; Hebreos 4:16; 13:5, 6; 1 Pedro 2:9, 10; 5:7.
Sar-El Tours & Conferences, “Mountains Surrounding Jerusalem: A Biblical Overview of Jerusalem’s Location” (4 de octubre de 2020): https://sareltours.com/article/mountains-surrounding-jerusalem.

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