Matutina para Adultos | Domingo 19 de Noviembre de 2023 | “Nada podrá separarnos”

Tiempo de lectura: 2 minutos

“Nada podrá separarnos”

“¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!” (Romanos 8:39, DHH).

Mientras conversaban y desataban nudos de hilos de seda, Daniel Webster, el prominente abogado del siglo XIX que sirvió como Secretario de Estado de los Estados Unidos, le propuso a Grace, su novia: “¿Qué te parece si intentamos atar un nudo que no se desate nunca?” De inmediato, tomaron un pedazo de seda y comenzaron a fabricar un intrincado nudo. Cuando lo concluyeron, decidieron tomarlo como la ceremonia de compromiso de su relación. Tras la muerte de Webster en 1852, sus familiares encontraron en la casa una pequeña caja con un letrero que decía: “Documentos valiosos”. Lo sorprendente es que en ella no había documentos legales ni gubernamentales. Dice Clifton Fadiman que los documentos valiosos eran las cartas de amor que Webster le había escrito a Grace, y también estaba allí el nudo que nunca se desató.²²⁰

A pesar de haber logrado formar un nudo que nunca se pudo desatar, ¿fue el amor de los esposos Webster más fuerte que el amor que Dios siente por nosotros? En Romanos 8 el apóstol Pablo formula una serie de preguntas, y la última es: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?” (vers. 35). En el mismo versículo menciona una serie de elementos que el enemigo utiliza para intentar pulverizar nuestra relación con Dios: “¿Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada?” Por supuesto que no. “En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”, dice el versículo 37.

El clímax del pasaje nos ofrece esta grandiosa certeza: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro” (vers. 38, 39, DHH). Hay un nudo que nada ni nadie podrá desatar. No hay nada que tú puedas hacer para que Dios deje de amarte; no hay lugar perdido y oscuro donde Satanás te arrincone que el amor de Dios no te encuentre; no hay distancia tan insalvable que el amor de Dios no pueda recorrer; no hay pecado tan grave que el amor de Dios no pueda cubrir.

Ni en este mundo ni el venidero habrá algo que pueda desatar el vínculo de amor que existe entre nosotros y Dios. Atesora eso en tu corazón como el documento más valioso.

220 The Little, Brown Book of Anecdotes (Hachette Book Group. Kindle Edition), pos. 21257.

Loading

Más por Explorar

¿Quieres Saber más de nosotros?

ÚNETE A LA FAMILIA