Lunes 13 de Marzo de 2023 | Matutina para Mujeres | Entrevista de trabajo

Tiempo de lectura: 2 minutos

Entrevista de trabajo

Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas. Josué 1:9, RVC.

Esta fue la primera conversación de Dios con Josué en su entrevista de trabajo y entrega de responsabilidades. Sus funciones incluían liderar a más de dos millones de personas a una tierra desconocida y conquistarla. Dos eran los requisitos: esfuerzo y valentía. Lo demás lo haría Dios.

Un nuevo trabajo es un desafío, pero con Dios es una aventura. Enfrentaba mi primera entrevista profesional en inglés, y apenas estaba aprendiendo el idioma. Con la ayuda del profesor hice una lista de preguntas y respuestas que coloqué en una carpeta junto con mi currículo. Cuando el entrevistador hizo la primera pregunta, no entendí lo que decía, pero pude identificar una de sus palabras en mi lista y respondí acorde. Me ofrecieron el empleo y una semana más tarde me nombraron coordinadora del programa y me incrementaron el salario. Un año después, mi jefe se dio cuenta de mi deficiencia en el idioma, ya que hasta el momento me enviaba lo que necesitaba a través de correos electrónicos, y con ayuda de un traductor electrónico le respondía. Me aseguró que de haberlo notado antes, no me habría contratado. Le respondí que él no hablaba español y era el director de un programa para hispanos. Le cayó en gracia mi respuesta y no se habló más del asunto.

“La vida es misteriosa y sagrada. Es la manifestación de Dios mismo, fuente de toda vida. Las oportunidades que ella depara son preciosas y deben ser fervorosamente aprovechadas. Una vez perdidas, no vuelven jamás. […] Dios mira el interior de la diminuta semilla que él mismo formó, y ve en ella la hermosa flor, el arbusto o el altivo y copudo árbol. Así también ve las posibilidades de cada ser humano. Estamos en este mundo con algún fin. Dios nos ha comunicado su plan para nuestra vida, y desea que alcancemos el más alto nivel de desarrollo” (MC, p. 309).

Amiga, quizá no tienes que conquistar una nación, como le tocó a Josué, pero cualquiera nueva situación, gente difícil, entrevista de trabajo, tentaciones u otro desafío, puedes estar segura de que la victoria ya te ha sido dada; lo único que Dios pide de ti es que te esfuerces y seas valiente, que no temas ni desmayes. Lo demás es trabajo divino.

Enfrenta este día con un espíritu de victoria y celebración.

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