Lunes 09 de Enero de 2023 | Matutina para mujeres | El miedo de Agar

Matutinas enero 6, 2023
Escuchar el Post
Tiempo de lectura: 2 minutos

El miedo de Agar

Dios oyó los gritos del niño, y llamó a Agar desde el cielo y le dijo: “¿Qué te pasa, Agar? No tengas miedo, ya escuché los gritos del niño”. Génesis 21:17, TLA.

La segunda persona a quien Dios le dice “No tengas miedo” es una madre sola, extranjera, abandonada y desempleada. ¡Cuántas mujeres en este mundo encajan con esta descripción!

Agar y su hijo fueron despedidos de su hogar, su empleo, su círculo familiar, social y religioso. Este dolor, separación y abandono pudieron haberse evitado si Abraham hubiese consultado a Dios. Muchas de las angustias, separaciones y carencias que hoy sufrimos son consecuencias de decisiones obstinadas del pasado.

Dios no abandonó a Agar; escuchó el llanto de su hijo: “La palabra hebrea aquí traducida ‘voz’ puede significar palabras audibles o inarticuladas, pronunciadas en oración o con desesperación, o quizá tan solo se refiera a sus gemidos y respiración jadeante… Cualquiera sea el significado aquí asignado al término, lo importante es que Dios oyó y envió a su ángel con palabras de ánimo para Agar y un remedio para el dolor del muchacho” (1CBA. p. 358).

Dios no escucha solamente el clamor de los obedientes. Cada individuo tiene un valor incalculable a su vista. No solo escucha las oraciones audibles sino los gritos desgarradores del corazón angustiado. Además de proveerle agua a Agar. le hace una promesa (vers. 18). Ni aun el deseo de nuestro corazón se esconde del oído divino.

Hay una promesa también para ti. Dios oye tu clamor y el de tus hijos. Aunque Dios conoce tu pasado, presente y futuro, le agrada escucharte. ¿Qué tienes hoy? Cuéntaselo a Dios. A él no le importa cuántas veces hayas caído. Levántate y cuéntale tus miedos, ansiedades y dudas. Dios quiere oír tu versión, para luego decirte: Yo estoy contigo.

Dios nunca está demasiado ocupado. Aquello que te angustia a ti también le preocupa a Dios. Cuando cruzas algún “desierto”, ya sea el desierto de la enfermedad, del desempleo, de la soltería, del luto por alguna separación o pérdida, que seas inmigrante, que la misma iglesia te dé la espalda, Dios sigue allí, listo para oír y atender tus súplicas.

Aun si eres responsable del sufrimiento que vives, Dios te escucha, te consuela, te fortalece y te muestra una fuente nueva de agua viva; que puede estar cerca, como en el caso de Agar, pero que el dolor y las lágrimas no te han permitido percibir.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Síguenos en los medios sociales!

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Deja un comentario