ECLESIASTÉS 5 – 8 NOVIEMBRE 2023 Atentos a su Palabra – Biblia

Tiempo de lectura: 2 minutos

PEDIDO: SEÑOR, QUE PODAMOS ANALIZAR LAS PALABRAS QUE VAMOS A DECIR, ANTES DE PRONUNCIARLAS

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“No te apresures, ni con la boca ni con la mente, a proferir ante Dios palabra alguna; él está en el cielo y tú estás en la tierra. Mide, pues, tus palabras” (Vers. 2).

COMENTARIO HISTÓRICO DEL ECLESIASTÉS 5.

Este capítulo enseña que la conducta ante Dios debe ser seria y reverente. Se advierte sobre el engaño de las riquezas, porque cuanto más se tiene más se desea. Un rabino hizo la siguiente pregunta retórica: “¿Quién es rico? y él mismo respondió: “El que se goza con lo que tiene”.

NO PRECIPITARSE AL HABLAR CON DIOS. Se recomienda no precipitarse ni con los labios ni con el pensamiento al hablar con Dios, ni hacer pactos que luego nos retractaremos. Deben ser pocas tus palabras, pero, sobre todo, el silencio es la actitud reverente ante Dios.

NO PRECIPITARSE AL HABLAR CON LAS PERSONAS. Los seres humanos tenemos la inclinación a hablar y a quejarnos, pero esta actitud, no mejora ninguna situación. Otro error que cometemos es cuando damos opiniones sin tener todo el panorama de las circunstancias. Que Dios permita que las opiniones que expresemos en las reuniones de trabajo, en círculos de amigos o con la familia, nuestras palabras sean de aliciente, paz y amor. 

CITA SELECTA.

“Casi todo lo que ha aprendido lo tiene que desaprender, para aprender de nuevo. Posee un temperamento apresurado, que apena a sus amigos y a los santos ángeles, y perjudica a su propia alma. Todo esto es contrario al espíritu de la verdad y de la auténtica santidad. Debe aprender a cultivar la modestia al hablar. El yo debe ser sometido y mantenido en sujeción. El cristiano no tendrá una conducta pendenciera y contenciosa ni siquiera con los más malvados e incrédulos. Cristo, en el sermón del monte, dice: “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”. Tendrá dificultades por donde vaya, a menos que aprenda la lección que Dios le quiere enseñar. Debería ser menos audaz en su propia opinión, y poseer la disposición de aprender. Santiago dice: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios”. Santiago 1:19-20 (TESTIMONIOS PARA LA IGLESIA, TOMO 2, P.148).

ORACIÓN:

PADRE, TE PEDIMOS PERDÓN POR HABERNOS QUEJADO DE TI Y NO RECONOCER TUS BENDICIONES. TE SUPLICAMOS QUE SEAMOS SABIOS AL HABLAR, Y A CONTROLAR NUESTRAS PALABRAS PARA NO OFENDER, Y QUE EXPRESEMOS PALABRAS DE COMPASIÓN, PERDÓN Y AMOR. POR JESÚS, AMÉN.

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