Domingo 01 de Enero de 2023 | Matutina para Adultos | “Mis planes se realizarán”

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“Mis planes se realizarán”

“Yo anuncio el fin desde el principio; anuncio el futuro desde mucho antes. Yo digo: Mis planes se realizarán; yo haré todo lo que me propongo” (Isaías 46:10, DHH).

En la antigua Roma, el día de año nuevo constituía una espléndida celebración en honor a Jano, uno de los dioses más importantes de su panteón. De acuerdo con la mitología romana, Jano era considerado el creador del mundo, el dios que abría y cerraba puertas, el que tenía dominio de los inicios y los finales. Todo proyecto, bien fuera nacional o personal, comenzaba y concluía con él. La iconografía romana solía representarlo bajo la figura de un ser con dos caras: con una, miraba hacia atrás; con la otra, hacia delante. En honor a Jano, el primer mes del año se llamaba Januarius, y de ese nombre latino surge nuestro vocablo “enero”.

Efectivamente, enero es el mes de las puertas abiertas, de los nuevos inicios, de mirar hacia delante, de soñar en grande y trazarse metas… es el mes de la esperanza. Pero no es Jano el que abre esas puertas, el que planta esos sueños en nuestro corazón, el que nos presenta metas elevadas ni el que nos da razones sólidas para la esperanza. La Biblia dice que es Cristo quien pone “delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar” (Apoc. 3:8, RV60).

¿Qué puertas se abrirán? ¿Qué nuevos inicios experimentarás? ¿Qué sueños nuevos tendrás y elevadas metas alcanzarás? El Dios de esperanza lo sabe, y te acompañará en cada uno. Hoy, el Dios de la Biblia, el único Dios verdadero, el que conoce tu pasado y sabe lo que te depara el futuro, te asegura: “Yo anuncio el fin desde el principio; anuncio el futuro desde mucho antes” (Isa. 46:10, DHH). De momento, hoy, al iniciar este nuevo año, tiene para ti esta promesa: “Mis planes se realizarán; yo haré todo lo que me propongo” (Isa. 46:10, DHH).

Entonces no se trata de pensar en lo que tú quieres, sino en lo que Dios tiene para ti. Tu meta no debe ser abrir tus propias puertas, fabricadas a tu medida, sino cruzar las que el Señor ya ha abierto para ti.

Puedes mirar hacia el año pasado y, con fe. extender tu mirada hacia este nuevo año, con la certeza de que Dios concluirá todo lo que se ha propuesto iniciar contigo.

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