¿Cómo establecer un ambiente de confianza en la Iglesia local?

Relación con Dios mayo 22, 2021
Escuchar el Post
Tiempo de lectura: 6 minutos

Como iglesia constantemente nos recordamos unos a otros la confianza que debemos tener en Dios nuestro Padre, quien nos ha entregado todo mediante su Hijo Jesucristo, que con su sangre vino a darnos la oportunidad de salvación y vida eterna. Esta es una de las enseñanzas fundamentales de la Biblia. Por otra parte, la Escritura también nos enseña que todo lo que viene a nuestras manos debemos hacerlo de la mejor manera (Ecl. 9: 10), y en esta oportunidad lo que viene a nuestras manos es “Cómo establecer un ambiente de confianza en la iglesia local”.

Pero, para abordar el tema de la confianza desde el enfoque del ambiente de la iglesia local, es necesario primero hacer una breve referencia a la mayordomía.

La mayordomía: una cuestión de confianza.

La mayordomía es un tema de tanta importancia que la hallamos entretejida a lo largo de toda la Escritura. Al abordar este tema generalmente lo hacemos refiriéndonos al “mayordomo” destacando sus responsabilidades, funciones y tareas inherentes, Por eso es fácil notar que el mayordomo era una persona de mucha confianza, (encargado de la dirección del personal, de la administración de las finanzas y de las tareas del hogar). Es la persona que conecta al personal de la casa con el dueño.

Ejemplos bíblicos de mayordomos.

  1. Ejemplo de mayordomo excepcional que hallamos en el A. Testamento es a José, vendido por sus hermanos termina sirviendo temporalmente en la casa de Potifar. Las escrituras describen vívidamente ese periodo de su mayordomía o liderazgo en la casa de Potifar: Leer
    (Gén. 39: 2 -6).
  2. Otro ejemplo es el de, Adán y Eva. Creados por Dios (Gén 5: 1 -2), inmediatamente estableció el modelo de mayordomía al colocar bajo el mando de sus «mayordomos» toda la creación con el propósito de que trabajasen y cuidasen la tierra recién salida de las manos del Creador: leer (Gén. 2: 15). No solo les dio la función de cuidar y trabajar la creación, sino que también les dio el señorío sobre toda la creación. «Los bendijo Dios y les dijo: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra”» (Gén. 1: 28).
  3. En el nuevo testamento, Jesús ilustró la importancia de la labor de los mayordomos mediante distintas parábolas destacando su fidelidad y prudencia en el cumplimiento de los deberes asignados y en la administración de los recursos de sus dueños. Ver, Lucas 12: 42; Mateo 20:8.

Las preguntas esenciales sobre la Mayordomía.

Los ejemplos anteriores, y en otros textos bíblicos no citados aquí, se definen y destacan las funciones de un mayordomo y de su mayordomía. Pero la pregunta a contestar es, ¿Cuál es el concepto subyacente que une todas estas frases y da sentido a la vida del mayordomo y la mayordomía, y por qué no debe ser descuidado, pasado por alto o incluso tomado a la ligera? La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: la confianza; y este es el concepto subyacente y enlace común de las frases en los textos bíblicos anteriores. La confianza que genera y que proyecta una persona es lo que lo hace un buen mayordomo.

El líder cristiano y la mayordomía.

«¿Qué tiene que ver la mayordomía y el mayordomo con el ambiente de confianza de la iglesia local?».
Todos Estamos al servicio del Señor (Mayordomo). Cualquiera sea el cargo que tengas dentro de la estructura de la organización (presidente, pastor, administrativo), o un cargo o nombramiento en la iglesia local o sea un miembro devoto que participa de diversas maneras en el crecimiento de la obra de Dios, sin excepción, cada uno de nosotros ha de ser consciente de que todos ejercemos al menos una forma de liderazgo, por lo cual para nosotros existe una conexión directa entre la mayordomía y la confianza.

La mayordomía en la iglesia

Debemos preguntarnos si como líderes, estamos abonando a la sinceridad, competencia, comunicación e integridad en la hermandad y si en nuestros propios ámbitos de influencia estamos permitiendo que la semilla de la confianza germine en los corazones de los miembros de iglesia con abonos de buenos mayordomos facilitando de esta manera que la confianza crezca cada día.

La confianza del miembro de la iglesia

La confianza desarrollada en el miembro de la iglesia tiene efectos de corto, mediano y largo plazo en la amplitud y profundidad del cumplimiento de la misión. Por ello es necesario establecer (en el miembro) una base sólida de confianza ya que a mayor confianza del miembro individual en el liderazgo mayor será la confianza en la colectividad y los efectos que esta produzca sobre la misión de la iglesia. “El ambiente de confianza que debe ser establecido en la iglesia local nace del miembro” quien es el elemento base de la estructura local. Pero la semilla de la confianza debe ser sembrada por los dirigentes.

La implementación y mantenimiento de la confianza.

Algunos elementos que abonan a crear y propiciar un ambiente de confianza en la Iglesia local que deben ser incorporados por el líder, después de mucha oración e introspección con respecto a su liderazgo, son:

  • Somos seres creados por Dios con el objetivo de amarlo, trabajar y cuidar de su creación.
  • El ojo de Dios está vigilante sobre el uso y resultado de los recursos puestos bajo nuestra responsabilidad al administrar la casa de Dios.
  • Que el miembro de iglesia es el elemento más importante de la estructura de la iglesia.
  • Que nuestros intereses personales nunca deben anteponerse a los planes de Dios para su iglesia.
  • Debemos ser agentes de cambio y facilitadores del conocimiento.
  • Trabajamos para Dios y no para los hombres.
  • Es necesario practicar la humildad y sencillez en nuestros entornos de influencia.
  • Hemos de ser capaces de reconocer nuestros errores y pedir disculpas.
  • Mostramos seguridad al pedir ayuda, lo cual, contrario a la creencia popular, no es símbolo de debilidad.
  • Apreciamos la importancia de generar espacios de participación ya que estos reducen la desconfianza.

Confiar en el Mayordomo.

  • El Señor de la casa deposita toda su confianza en el mayordomo.
  • Los miembros de la casa deben confiar en las aptitudes, capacidades y competencias del mayordomo para que las tareas y los objetivos de cada aspecto de la casa, se cumplan.
  • Si la iglesia no confía en el liderazgo el cumplimiento de la misión de la iglesia se ve afectado de manera directa.

Desde el punto de vista de nuestra organización, la confianza tiene dos componentes:

  • El ambiente de confianza que se genera en la iglesia (la que se discutió previamente).
  • El ambiente de responsabilidad o rendición de cuentas que establece la póliza (conjunto de reglamentos de la organización). Esto se refiere al sistema de controles internos diseñados por la División Interamericana que facilitan la rendición de cuentas y la transparencia en el ejercicio del liderazgo en todos los niveles de la iglesia.

Como líderes recordemos qué:

  • Dios diseñó el plan de redención desde el principio.Nos mostró el camino para retornar al hogar y estableció las bases del sistema financiero de la iglesia, con el cual cumplimos la misión de predicar y hacer discípulos en todo el mundo.
  • Él nos ha nombrado sus mayordomos y como tales, nos ha capacitado para cumplir con las tareas de la administración de su casa.
  • Debemos exhortar a la hermandad a una participación en la fidelidad sistemática del diezmo y las ofrendas, no porque él necesite de nuestro dinero sino porque desea que confiemos en él.
  • Es esencial, no obstante, que tengamos la firme convicción de que la mayordomía se predica con el ejemplo; ya que somos cartas leídas, y somos responsables por el funcionamiento de la casa

Cristo depositó su confianza en nosotros.

Cristo depositó en nosotros su confianza y nos transforma en socios para cumplir su misión; por lo tanto, «Por causa de Cristo, como pueblo escogido de Dios, dedicaos a la tarea de establecer un sólido sistema financiero» Elena G. de White, Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 215.

En conclusión, como se dijo antes, en esta oportunidad lo que viene a nuestras manos, para hacer, es: construir el ambiente de confianza desde la iglesia local y el resultado de sembrar la semilla de la confianza, con el poder del Espíritu Santo, será una iglesia pujante que, con la bendición de Dios, prosperará en todos sus planes y no se detendrá.

Hno. Eduardo Barr

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Síguenos en los medios sociales!

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Deja un comentario