Cinco principios que cada misionero digital debe conocer

Blog abril 13, 2021
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¿Deseas que tu mensaje llegue al mundo? Usa tu teléfono inteligente.

12 de abril de 2021 | California, Estados Unidos | Por Kevin Wilson

Estamos viviendo actualmente en medio del cambio más grande ocurrido en el ámbito de la comunicación que hayamos experimentado en los últimos 500 años, con la comunicación por los medios sociales al mando. El tiempo mejor para utilizar las herramientas a nuestra disposición y dar a conocer el evangelio en forma atractiva, ocurrió hace una década.

Y la siguiente mejor era, después de aquella, es ahora.

Después de algunos años de enviar y publicar en las redes sociales y habiendo conseguido aproximadamente 200,000 seguidores a través de diferentes plataformas, estos son cinco principios y prácticas que he encontrado eficaces para avanzar en el camino de un misionero digital.

  1. Define cuál es tu “por qué”

¿Por qué deseas comenzar a publicar en los medios sociales?

Si tu respuesta es: “Dar a conocer el mensaje de los tres ángeles” o “predicar el evangelio”, te diré que aunque ambos son objetivos razonables, son al mismo tiempo demasiado vagos. Entre más específicas sean tus intenciones, mayor será tu capacidad de crear en forma efectiva, especialmente ante las potenciales inconveniencias y contratiempos.

Una sólida declaración sobre el “por qué” resolverá un problema existente. Identifica el problema que debe ser resuelto y formula o plantea tu “por qué”, como la respuesta a ese problema.

Ejemplo:

Problema: Falta de panaderos de base religiosa.

Solución: Iniciar una cuenta Instagram para panaderos, desde una perspectiva adventista.

Práctica:

De acuerdo con el consultor de negocios, Simon Sinek, tu “por qué” debe ser sencillo, claro y factible.1

Considera en oración una serie de ideas por las cuales deseas estar en los medios sociales y llena los espacios vacíos de esta declaración: “Deseo ________ a fin de que _________”.

“Deseo ayudar a los amantes del té chai masala a preparar una auténtica versión casera descafeinada, de manera que puedan usarla como práctica significativa en su vida”.

O bien,

“Deseo producir videos acerca de la lección de Escuela Sabática para adultos, de manera que otros adventistas puedan tener una mejor comprensión de la lección para esa semana”.

  1. Reconoce el “quién”

¿A quién estás tratando de ayudar?

Después de identificar el “por qué”, el siguiente paso es identificar la específica audiencia que se va a beneficiar de tu contenido. Una idea equivocada muy común, es que vas a llegar con tu mensaje a todos porque estás predicando la “verdad”. Pero su percepción de la verdad depende de su percepción de Tu verdad.

Si, por ejemplo, quieres llegar con tu mensaje a un grupo que se resiste a la idea del cristianismo, el hecho de simplemente dar a conocer versículos bíblicos o un sermón, puede no resultar ser eficaz. La mayoría de los receptores probablemente te van a dejar de prestar atención. En vez de ello, dedica tiempo a investigar cuáles son las necesidades específicas de un grupo de personas en particular; pasa tiempo hablando con ellas en vez de hablar acerca de ellas; trata de identificar si hay una convergencia entre sus dolores y tristezas y tus pasiones. Al dirigirte específicamente a esas necesidades a través de tu contenido, sin compromiso ni condiciones, podrás obtener la confianza de tu audiencia.

Práctica:

Si te concedo una hora para llevar a cabo una charla TED (“TED talks” es una organización mediática en los Estados Unidos que presenta charlas en línea distribuidas gratuitamente) sin usar notas ni preparación previa, ¿sobre qué tema hablarías?

De esa lista, comienza a crear contenido consistente en torno a dos o tres de esos tópicos durante los siguientes cinco o seis meses, sin esperar nada a cambio. Eventualmente te habrá de encontrar tu grupo de seguidores.

  1. Determina tu “cuándo”

¿Cuándo vas a publicar en los medios? ¿Cuándo vas a trabajar en tu publicación?

Es esencial apartar algunas horas específicas en la semana si deseas crear en forma consistente. Incluso si no tuvieras un solo seguidor, al publicar contenido en los medios en la misma hora y día de la semana, podrás formar una sólida rutina para creación de contenido que podrá sustentar tu ministerio, especialmente cuando te sientas cansado o desgastado.

La consistencia crea predictibilidad. La predictibilidad aumenta la credibilidad. La credibilidad alienta la consistencia. Este es un poderoso ciclo que con el tiempo habrá de nivelar tu contenido.

Práctica:

Saca tu calendario. Planifica de entre 30 minutos a una hora de tiempo de preparación antes de colocar contenido en los medios (para investigar, escribir, crear, etc.). Debes también apartar unos 30 minutos posteriores a la publicación de contenido en línea (enviar, responder a comentarios, responder a preguntas) por cada publicación.

Con todo eso en mente, determina cuántas publicaciones de contenido puedes crear en una semana y programa el tiempo exacto que necesitas para hacerlo.

  1. Experimenta con el “qué”

¿Qué es lo que vas a publicar en los medios?

Si te encuentras en las primeras etapas de crear contenido en línea, tal vez no sepas qué comenzar a compartir. El mejor curso de acción es comenzar donde estás y no en donde quieres estar.

¿Cuáles son las cosas que te apasionan? ¿Cuáles son los temas sobre los cuáles otras personas te piden consejo? Si no sabes todavía cuál es tu audiencia ideal, simplemente comienza a crear contenido en torno a esos temas dos o tres veces por semana, durante seis meses.

Una vez que entres en la rutina de crear, evalúa la respuesta de tu audiencia y experimenta con otros tipos de contenido, siempre y cuando se relacionen con tu “por qué”. El intentar diferentes vías de dar a conocer tu mensaje te abrirá nuevas oportunidades de conexión y éxito en línea.

Práctica:

Identifica dos o tres formas de decir la misma cosa.

Ejemplo:

Tópico: Leche de avena para Instagram

#1: Prepara un breve video de un minuto para Instagram, acerca de los beneficios de la leche de avena.

#2: Crea una serie de historias de ti hablando acerca de por qué la leche de avena es más saludable que la leche de vaca de 2 por ciento de grasa.

#3: Crea un Instagram Reel (carrete) de 30 segundos, usando leche de avena para una receta de té chai masala descafeinado.

Presta atención a cuáles de las publicaciones obtienen más respuestas y dobla por el momento la producción de esos tipos de contenido.

  1. Mejora tu “cómo”

¿Cómo estás mejorando tu contenido?

Si deseas tener éxito en los medios sociales, necesitas comprometerte a hacer las cosas intencionalmente. Crear con fines misioneros significa no solamente pensar en forma intencional acerca de lo que dices, sino también en cómo lo estás diciendo.

El famoso principio de administración continúa siendo verdad: Lo que llega a medirse, llega a mejorarse. Cosas tales como participación o compromiso de la audiencia, tiempo de retención de audiencia o tiempo que la audiencia dedica a ver tu contenido, las veces que la audiencia comparte tu contenido (shares) y cantidad de visitas (views), son importantes medidas específicas que pueden ayudar a elevar tu contenido, de tal manera que continúe llegando a una audiencia más amplia.

Tu excelencia en los medios sociales puede ser un testigo poderoso en esta era digital secular. Aquellos que se benefician de tu contenido tal vez no siempre estén de acuerdo con tu teología, pero van a permanecer contigo por causa de tu intencionalidad. Cuando ven la solicitud y el cuidado con los que estás comunicando la verdad, estarán dispuestos a considerar lo que dices y a darse cuenta de la forma en que vives.

Dicho de otra manera: Tu excelencia es evangelización.

Práctica

Después de las primeras 10 publicaciones en los medios, programa 30 minutos para hacerte a ti mismo las siguientes preguntas:

“¿Cuál pieza de contenido atrajo la mayor participación? ¿Por qué?”

“¿Qué pequeño cambio puedes hacer para mejorar tu siguiente publicación?”

Incorpora nuevos cambios. Vuelve y repite.

Cada seguidor de Cristo tiene un ministerio. El apóstol Pablo le llama el “ministerio de reconciliación” (2 Cor. 5:18, NVI)2. Es el llamado a cada cristiano adventista a hacer las cosas con la ultimada intención de reducir la brecha entre otros y Dios a través de su vida empapada de Cristo y movida por el Espíritu

En nuestra era digital, esos abismos se hacen más evidentes en espacios en línea. Esos abismos entre “nosotros” y “ellos” parecen demasiado anchos para poder salvarse.

Pero pienso que con un corazón dispuesto y una mentalidad centrada en los demás, juntamente con el compromiso hacia aprender y mejorar, tú puedes ser un misionero digital, un agente del amor de Dios en un mundo que desesperadamente lo necesita.

Adopta la postura en donde ya no cabe el “nosotros” versus “ellos”, sino un “nosotros” por o en favor de “ellos”.

Kevin Wilson es un pastor de jóvenes y adultos jóvenes de la Iglesia Adventista Oceanside, en el sur de California. Puedes seguirlo en todas las plataformas -Tik Tok, Instagram y YouTube —a través de @crossculturechristian.

Traducción – Gloria A. Castrejón

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